8 consejos para preparar tu moto ADV para la temporada 2023

8 consejos para preparar tu moto trail para la temporada 2022

La temporada de trail 2023 ya está aquí, y todo el mundo tiene ganas de volver a subirse a la moto y salir a rodar.

Has estado deseando que pase el frío, matando el tiempo viendo vídeos y quizá incluso comprando algo de equipo nuevo (sabes que hace tiempo que te tocaba renovar las gafas…).

Estás listo para salir a las pistas, pero ¿y tu moto? ¿Le has dedicado algo de cariño desde la última temporada? Probablemente necesite algunos cuidados, sobre todo si va a volver a rodar pronto. Si no se los has dado, no hay de qué preocuparse. Aquí te damos ocho consejos sencillos para preparar tu moto trail para la temporada 2023.

¿Qué entendemos por sencillo? Significa que cualquier persona con un conjunto básico de herramientas y un poco de habilidad mecánica puede realizar estas tareas con bastante facilidad. Estos consejos probablemente parecerán fáciles para los mecánicos veteranos, pero no por ello son menos importantes a la hora de prepararse para la nueva temporada.

1. Dale un repaso

Empecemos por lo más sencillo. Revisa la motocicleta en busca de cualquier problema evidente que requiera reparación. ¿Están desgastados los puños? ¿Hay algo doblado? ¿Funcionan las luces? ¿Están bien apretados todos los tornillos? Ya sabes, cosas sencillas.

Busca cualquier cosa que esté claramente fuera de lo normal o rota, y arréglala primero. A veces nos centramos tanto en las grandes reparaciones que perdemos de vista las tareas de mantenimiento más básicas de cualquier máquina.

2. Cambia el aceite

Siguiendo con lo obvio y sencillo, cambia el aceite de tu moto trail, y no olvides poner también un filtro nuevo. El aceite es la sangre del motor y puede sufrir bastante cuando ruedas duro por pistas.

Los cambios de aceite regulares siguiendo los intervalos sugeridos por el fabricante son un buen punto de partida, pero la conducción extrema en condiciones de calor o de castigo puede justificar cambios de aceite más frecuentes. En caso de duda, pon aceite nuevo. Es mucho más barato que una reparación del motor.

3. Comprueba (y sustituye) los líquidos

Cambiar el aceite es importante, pero no descuides los demás líquidos de tu moto. ¿El refrigerante está viejo y sucio? ¿Y el líquido de frenos? Si tienes embrague hidráulico, ¿qué aspecto tiene su líquido?

Si alguno está marrón, es hora de vaciarlo a fondo y rellenarlo. Y no olvides purgar los tres sistemas. No quieres burbujas de aire.

¿Y si compruebas los tres y ninguno está marrón? Es buena señal, pero no indica necesariamente que los frenos, el embrague o el sistema de refrigeración estén en buen estado. Si la maneta de freno se nota esponjosa, o no recuerdas la última vez que cambiaste el líquido de frenos, no es mala idea sustituirlo.

Si el embrague no engrana con suavidad o su líquido no se ha cambiado recientemente, cámbialo. Lo mismo con el refrigerante. Puede parecer que está bien, pero tarde o temprano también hay que renovarlo.

Si tu embrague es de cable, los cambios de líquido no van contigo. En ese caso, comprueba que la maneta del embrague se accione con suavidad. Si no, probablemente sea hora de lubricar el cable del embrague.

Toda una temporada rodando puede meter mucha suciedad y mugre en el cable del embrague. Un buen chorro de lubricante lo ayudará, ¡y no esperes solo al inicio de cada temporada para hacerlo! Añade un poco de vez en cuando, si hace falta.

Por último, no olvides el líquido de la suspensión. Es fácil olvidarlo porque no se ve, pero es difícil no notarlo cuando ya es demasiado tarde. La horquilla y el amortiguador necesitan un mantenimiento periódico, que incluye sustituir el líquido interior (entre otras cosas).

Si la horquilla y el amortiguador no responden bien (o no responden en absoluto) a los cambios de ajuste que realices en los reguladores, o si notas que la moto se comprime o rebota demasiado rápido independientemente de los ajustes, podría ser una señal de que el líquido necesita ser reemplazado. Si no sabes cuándo fue la última vez que se revisó la suspensión, ahora es el momento.

4. Ocúpate de los consumibles

El mantenimiento implica algo más que cambiar el aceite y los líquidos; también hay otras tareas. Comprueba las pastillas de freno y sustitúyelas cuando sea necesario. Lo mismo con la cadena, el piñón y la corona, si tu moto los tiene.

Asegúrate de que la tensión de la cadena es correcta, de que la cadena está en buen estado y de que el piñón y la corona no tienen dientes redondeados. Si todo está bien, basta con una buena limpieza y lubricación.

Si alguna de esas piezas necesita cambiarse, sustituye la cadena, el piñón y la corona como un kit. Si tu moto tiene transmisión por cardán, relájate: nada de esto va contigo.

Otro elemento importante del mantenimiento es el filtro de aire. Después de una temporada completa (o más), es probable que tu filtro de aire esté lleno de suciedad y en muy mal estado. Si se puede limpiar, lávalo bien y vuelve a montarlo. Si no, sustitúyelo por uno nuevo si está sucio.

5. Comprueba los componentes eléctricos

Esta quizá no sea tan obvia, pero comprueba bien que todos los componentes eléctricos funcionan correctamente.

Con esto nos referimos a confirmar que todas las conexiones eléctricas estén bien apretadas y seguras, que los fusibles estén en buen estado y que cualquier cable o conexión dudosa esté envuelta en cinta aislante y/o soldada.

Ocuparte de esto ahora podría ahorrarte un gran dolor de cabeza cuando estés en medio de la nada.

Preparar tu moto trail para la temporada 2022

6. Revisa el manillar

Parece una tontería, pero vuelve a echar un vistazo al manillar. Quizá tu estilo de conducción ha cambiado y quieres moverlo para adaptarlo. Quizá esté doblado y haya que arreglarlo.

Siguiendo con el mantenimiento, quizá el manillar ya no gira de lado a lado como antes y necesita una buena limpieza y grasa nueva (sí, técnicamente hablamos de limpiar y lubricar el eje de la dirección y sus rodamientos, no el manillar, pero ya nos entiendes).

No subestimes la cantidad de suciedad y residuos que pueden colarse en los rincones más pequeños de tu moto.

7. Revisa las manetas

Esto es más bien el punto 6,5 que el 7, pero ¿quién lleva la cuenta? La cuestión es que, igual que el manillar, las manetas también merecen un vistazo.

Ya hemos hablado de limpiar y lubricar los cables, pero puede que tengas que cambiar la posición de una maneta o sustituirla por completo si quieres un tacto diferente o tienes el manillar dañado.

8. Cambia los neumáticos y revisa las ruedas

Hemos dejado otro punto obvio para el final. Antes de lanzarte a la nueva temporada, puede ser buena idea cambiar los neumáticos trail, si los que llevas lo necesitan.

Asegurarte de que el resto de la moto está en buen estado para luego descuidar los neumáticos no tiene mucho sentido, ¿verdad? Pon gomas nuevas y disfruta de las pistas esta temporada.

Con un poco de esfuerzo, puedes asegurarte de que tu moto trail esté lista para darlo todo en la temporada 2023.

Y estos puntos son solo la punta del iceberg; sin duda puedes hacer más por la moto, y por ti mismo, para que tu primera salida de la temporada sea buena. Pero trabajar en tu moto te da una conexión íntima con ella, por si acaso pasa algo en ruta.

Pero como ya te ocupaste de ella en casa, eso no pasará. ¿Verdad?

Fotos cortesía de @Sleipnir_ADV