Las Top 10 Habilidades Mecánicas para Motocicletas ADV que Debes Dominar

Las Top 10 Habilidades Mecánicas para Motocicletas ADV que Debes Dominar

Espera lo mejor, prepárate para lo peor.

Este dicho se aplica a muchos aspectos de la vida, pero es especialmente cierto para los moteros que viajan en moto trail. La sola idea de lanzarse a lo desconocido, con obstáculos y caminos en todo tipo de condiciones, es emocionante y aterradora al mismo tiempo.

Una de las mayores fuentes de miedo y ansiedad es, por supuesto, una caída, una avería u otro tipo de problema mecánico con tu moto.

Saber reparar tu propia moto, sobre todo en mitad de un viaje, es vital para la supervivencia tanto tuya como de tu moto.

Por suerte, mucha gente ya ha tenido que aprender por las malas para que tú no tengas que hacerlo. En esta guía veremos 10 habilidades mecánicas básicas que deberías dominar en tu próximo viaje de aventura.

1. Lee el manual del propietario (o de taller)

Te recomendamos hacerlo antes de salir de viaje. Parece obvio, pero es tan obvio que mucha gente lo pasa por alto. Casi todas las motos tienen un manual de taller del fabricante. Busca el de la tuya y léelo con atención.

Como mínimo, te dirá dónde están los componentes importantes, cómo hacerles el mantenimiento, los pares de apriete correctos y otras especificaciones que serán importantes al desmontar piezas y, sobre todo, al volver a montarlas.

Estos manuales suelen escribirlos las mismas personas que fabricaron la moto, así que sus palabras valen oro.

reparando un pinchazo en una BMW R 1250 GS Lone Rider

2. Reparar un pinchazo

Probablemente el problema más común que te encontrarás en plena naturaleza es un pinchazo. Lo primero, debes saber si tu moto lleva neumáticos con cámara o sin cámara. En cualquier caso, ojalá tu moto tenga caballete central.

Así será mucho más fácil desmontar la rueda. Si no lo tiene, tendrás que apañártelas apoyando la moto contra algo o buscando la manera de levantar la rueda que necesites.

Si usas cámara, el primer paso es destalonar el neumático. Si no llevas desmontables (y deberías llevarlos), un truco es usar la pata de cabra como destalonador improvisado.

Coloca la pata de cabra sobre el flanco del neumático e inclina lentamente la moto hacia él, haciendo presión con la pata de cabra sobre el neumático. Sabrás que lo has destalonado cuando oigas un chasquido y notes de repente mucha menos resistencia.

Comprueba que la cámara no tenga restos que puedan causar pinchazos o fugas. A continuación, inspecciona cuidadosamente el neumático para ver si hay algo parecido. Si encuentras algo, utiliza unos alicates para retirarlo. Te recomendamos que utilices guantes, ya que si hay algo tan afilado como para pinchar un neumático, seguro que te pinchará la piel.

Una vez retirados todos los restos, coloca una cámara nueva dentro del neumático. Ten mucho cuidado de no perforar, pellizcar ni morder la cámara con los desmontables durante este proceso y al volver a montar el neumático en la llanta.

Después infla la cámara (llevas una bomba, o incluso un cartucho de CO2, ¿verdad?). Si no tienes nada lo bastante potente para meter el aire suficiente para que el neumático vuelva a talonar, mete todo el que puedas y dirígete con cuidado a una gasolinera donde puedan hacerlo.

Para los neumáticos sin cámara, llevar un kit de reparación de pinchazos vale su peso en oro. Ni siquiera hace falta destalonar. Retira lo que haya causado el pinchazo, limpia la zona con las herramientas incluidas en el kit, introduce la mecha, corta el sobrante y vuelve a inflar el neumático.

Comprueba si hay fugas con agua jabonosa. Si no tienes agua jabonosa, escupe alrededor de la zona y busca burbujas.

3. Batería descargada

Hay pocas sensaciones peores en el mundo que pulsar el botón de arranque y que no pase nada. Todo porque dejaste la llave puesta toda la noche y se agotó la batería.

Si estás en medio de la nada en un viaje en moto trail, esto puede ser especialmente grave. Si tu moto tiene pedal de arranque, intenta arrancarla con él. Puede que tengas suerte. Si no, ojalá tengas algo parecido a una cuesta por la que dejarte caer. Si es así, intenta arrancar la moto empujando.

Si aun así no funciona, te recomendamos llevar un arrancador de batería portátil. Estos pequeños aparatos tienen mucha potencia y pueden ser el salvavidas que devuelva tu moto a la vida.

Si no, ojalá lleves cables de arranque. Los de coche sirven, pero los específicos para moto son más pequeños, más fáciles de guardar y se adaptan mejor a las pequeñas baterías de moto. Aquí no explicaremos cómo arrancar una moto con cables. Para eso tienes a tu buen amigo YouTube.

4. Falla eléctrica

Lo peor después de una batería descargada es una falla eléctrica. Si ocurre, revisa primero los bornes de la batería para asegurarte de que estén bien apretados y en buen estado (sin cables deshilachados, por ejemplo). Si están bien apretados, revisa los fusibles.

Normalmente la caja de fusibles está cerca de la batería. Revisa los fusibles uno por uno para ver si alguno está fundido: deberías ver un puente metálico continuo dentro del fusible. Si no lo ves (es decir, si por el motivo que sea no hay un puente metálico continuo), es muy probable que ese sea el culpable. Sustitúyelo por otro fusible idéntico.

5. Carrocería dañada

Un desconchón en la carrocería no es el fin del mundo, pero no quieres que un panel entero vaya aleteando al viento mientras circulas por la carretera. En el mejor de los casos es molesto, pero en el peor puede dañar otras piezas mecánicas de la moto.

Por eso conviene llevar cinta americana (u otra cinta resistente) y/o bridas. Haz un agujero en la pieza de carrocería dañada, lo bastante grande para pasar la brida.

Después, sujeta la brida a una parte sólida de la moto o a otra pieza de carrocería que no esté rota. Usa la cinta para "bloquear" todo en su sitio.

6. Sin gasolina

Quedarse sin gasolina puede ser desastroso. Por suerte, también puede tener una solución fácil. Si llevas una lata de gasolina de reserva (o incluso una botella de agua llena de gasolina), es el momento de echarla.

Como llevar gasolina de reserva puede ser engorroso, conviene llevar una manguera de combustible extra o un sifón específico. Si tus compañeros tienen motos con carburador (porque haces off-road con amigos, ¿verdad?), quizá puedas llegar al grifo de gasolina con tu manguera extra.

Vacía un poco de gasolina en una botella y échala en tu depósito. Eso sí, no dejes vacío el depósito de tu compañero: echa solo lo suficiente para llegar a una gasolinera.

En las motos de inyección tendrás que sacar la gasolina con un sifón de alguna forma. El método tradicional es aspirar la gasolina por la manguera hasta un recipiente (asegúrate de que el recipiente esté más bajo que el depósito).

El peligro, por si no era obvio, es que te entre gasolina en la boca. Los sifones específicos aspiran por ti mediante una válvula antirretorno. Solo tienes que mover el sifón arriba y abajo unas cuantas veces para que empiece a fluir.

7. Palancas/estriberas rotas

Perder uno de los cuatro puntos de contacto principales de tu moto es claramente muy grave. Lo primero es llevar palancas de repuesto. Si no es posible, con suerte la maneta del embrague o del freno seguirá siendo lo bastante larga para sujetarle con cinta o bridas una llave u otra pieza larga de metal. Después tendrás que conducir con cuidado mientras usas tus "nuevas" palancas.

Si lo que queda de las palancas es demasiado corto, no necesitas el embrague para cambiar de marcha. Con suerte encontrarás el punto muerto antes de detenerte; si no, tendrás que arrancar empujando cada vez. En cuanto a los frenos, conduce con cuidado y usa el freno trasero todo lo posible.

Si la palanca de cambios o el pedal del freno trasero están rotos, quizá puedas fijar unos alicates de presión a lo que queda de la palanca o del pedal. Aun así, estás pisando terreno resbaladizo, así que actúa con muchísima precaución.

8. Tapas del motor rotas/cárter perforado

Este problema es grave y puede acabar muy rápido con tu viaje, y quizá con tu moto. Ante todo, lleva JB Weld u otro epoxi resistente. Si la grieta o rotura de la tapa es pequeña, aplica el JB Weld directamente y deja que cure unas horas.

Para perforaciones o agujeros más grandes, quizá puedas arreglártelas con una moneda (o cualquier material resistente) y epoxi para "parchear" el agujero. No, las probabilidades de que funcione no son muy altas, pero a grandes males, grandes remedios. No olvides llevar algo de aceite para reponer lo que hayas perdido por la perforación.

problemas de cadena rota en una KTM 1190 Adventure

9. Cadena rota

Una cadena rota puede ser devastadora, pero no tiene por qué. Debes saber si tu cadena lleva un eslabón maestro remachado o de clip. Sea cual sea, lleva un eslabón maestro extra en tu kit de repuestos, junto con unos cinco eslabones extra, un tronchacadenas y una remachadora.

Coge la cadena, localiza el eslabón roto y quítalo si no se ha soltado ya; después usa los eslabones de repuesto para reconstruir la cadena. Remacha o engancha el eslabón maestro de repuesto y sigue tu camino.

10. Radios rotos

Un radio roto tiene en realidad un arreglo bastante sencillo, pero si no haces nada puede ser muy grave. Primero, sujeta el radio para que no gire y pueda dañar otro radio (en buen estado).

Para ello puedes usar cinta o bridas. Revisa y aprieta los demás radios sueltos de la rueda y vuelve con precaución a la civilización.

Quedarte tirado en un viaje de aventura da para una gran historia que contar más tarde a tus nietos. Pero solo es una buena historia si consigues arreglar tu moto y salir de allí.

Por suerte, es muy probable que no sufras una avería que nadie haya tenido antes. Las 10 habilidades mecánicas anteriores te ayudarán a salir de casi todas las situaciones problemáticas más habituales en las que se encuentran los moteros de aventura. ¡Buena ruta!